miércoles, 12 de marzo de 2008

El puente

He vuelto a llorar por ti
en la íngrima oscuridad
En la madrugada fría
huérfana
así mi alma.

A duras penas puedo ver
que mis dedos están volando
sobre el plástico de las teclas
hacia el cielo de más allá...
donde vi tus letras
donde enjugué mis ojos
allá
donde te haces consistente
el puente
Hacia allá van.

Lloro por ti lágrimas rojas
y queda el silencio
a pesar
de que cada segundo
un distante latido se deja oír
Y esta noche no estás
para obligarle a callar.

Quisiera que mi cuerpo
se cansara de mí
desaparecer
aunque soy todo lo invisible
que jamás llegaré a ser
pues tus ojos no me ven.

Por eso no quiero amar
no quiero odiar
Llorar
sólo eso haré.

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