La puerta se abrió delante de ti...
ignoraste la libertad.
Tus ojos brillaron.
Miraste hacia atrás.
Callaste el deseo de no regresar...
Silente noté tu resignación.
Cerraste la puerta
Sumiso.
Tranquilo.
Me diste la espalda.
La puertas es lo único que ahora puedo ver.
(Para ti, paciente)
sábado, 21 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario